Tuesday, February 08, 2005

El Metro, un reto cautivante

El Metro puede ser una obra reproductiva, además de útil. Ojalá que podamos tener éxito en esta empresa de gran envergadura. El Metro es una obra necesaria, aunque muchos entiendan que no es prioritaria porque hay que atender otros asuntos vitales, como la lucha contra la pobreza


Ya lo dijimos en un momento, y vale la pena ratificarlo: simpatizamos con toda iniciativa que tienda a modernizar nuestro país y a dar respuestas a sus necesidades básicas.

La idea del Gobierno de construir un sistema de transportación subterráneo y, en algunos tramos, superficial, en las rutas más críticas de la Capital, está a tono con las demandas de nuestro tiempo.

La Capital, que creció descontroladamente, ha comenzado a sentir las crisis de ese gigantismo en muchos servicios públicos, hasta el punto de que todavía hablamos hoy de fugas y pérdidas de agua y energía en las líneas de distribución, precariedad y mediocridad en el sistema de transporte y caos urbanístico generalizado.

Con todo y descontrol, pudiera decirse que esa es la forma en que el país ha crecido y se ha desarrollado. Pese a nosotros mismos.

La actitud inicial ha sido, históricamente, la de oponernos a las grandes obras, a las obras de envergadura. Parecemos temerles. Somos dubitativos frente a estos retos. Siempre hay un dejo de pesimismo y de dudas en nuestra propia capacidad de emprenderlas. En pocas palabras, a menudo nos asusta el futuro.

El Metro es una obra necesaria, aunque muchos entiendan que no es prioritaria porque hay que atender otros asuntos vitales, como la lucha contra la pobreza.

Ante esto es bueno estar claros: la pobreza ni disminuirá ni dejará de crecer porque hagamos o no el Metro. La modernidad rompe esquemas, cambia los contextos de un país. Es lo que se le opone al atraso, al estancamiento.

Un sistema tan moderno como este no sólo es indispensable, sino imperativo. Si este país no se hubiese abierto al turismo, dando facilidades fiscales a los inversionistas, no tuviéramos hoy la impresionante infraestructura hotelera de la cual se apoya la economía para aumentar los ingresos de divisas y el empleo.

El Estado debe ensanchar las oportunidades para que los inversionistas, locales o extranjeros, asuman las grandes obras, como carreteras, puentes, presas, sistemas de transportación tipo metro, a su propio riesgo.Las ciudades, abigarradas, tienen que abrir espacios para el crecimiento y la fluidez del tránsito de sus ciudadanos.

Lo más importante es que, mentalmente, estemos preparados para dar respuestas certeras a la dinámica de la modernidad que ya comienza a marcar a este país.

Muchos millones de dólares y pesos han sido desperdiciados y dilapidados, sin que la sociedad vea obras concretas. El Metro puede ser una obra reproductiva, además de útil.Ojalá que podamos tener éxito en esta empresa de gran envergadura.

http://www.diarioadiario.com.do

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1 Comments:

At 2:54 PM, Anonymous Anonymous said...

Sr. Franjul:

Mi nombre es Dominick Setari, soy hijo de madre dominicana y vivo en los EEUU (New York). No soy ingeniero, pero tengo mas de diez años de experiencia en finanzas públicas y especificamente en el campo del financiamiento de transporte público aquí en los EEUU. Ofrezco respetuosamente varias preguntas que en mi opinión deben funcionar como puntos de diálogo en el debate público sobre este proyecto.

Las preguntas:

1. ¿Por qué es necesario que el sistema sea subterráneo? Al mismo costo se prodría construir una línea elevada o de "transporte ligero" que tenga mayor extensión.

2. Según lo que he leido, la ruta determinada para el Metro fue elegida por su alta concentración de usuarios de transporte público en la actualidad. ¿Perdón? Si se va a hablar de gastar miles de milliones de pesos en un proyecto, no seria mejor tratar de establecer una ruta que ofrece una verdadera alternativa al uso de automobiles privados durante las horas de mayor tráfico. Segun veo, este plan simplemente ofrece una mejora al existente infraestructura de transporte publico que ya cubre tal ruta. Tal vez eso sea necesario, pero RD$9 mil millones necesario?

3. El problema del crecimiento descontrolada de Sto. Dgo. es causada en parte por la necesidad que obliga a cientos de miles de dominicanos a residir a pocas distancias de las fuentes de empleo en la capital.

¿Entonces, por qué no extender esas distancias para aliviar la situación? Para el costo de un subterráneo, porqué no una línea interurbana de transporte superficial que corre al paralelo o por encima de las carreteras principales. Con poder viajar sin escala desde Bonao a Sto. Dgo. en solo 40 minutos o 15 minutos desde San Cristobal, por ejemplo, se aliviara la congestion en la capital y se aumentara el desarrollo del interior del país. Tal vez sea ambiciosa esta idea, pero ya que estamos hablando de miles de millones...

Incluso esa misma línea interurbana podría ser también utilizada por trenes de carga, que ayudaría eliminar un porcentaje del problema de tráfico en las autopistas causada por los camiones.

4. ¿Están contando con no tener más apagónes en Sto. Dgo.? ¿Cuándo fue que solucionaron ese problema? Porque de otra manera, no veo cómo la gente se acostumbrarán a usar un subterráneo que regularmente va a dejar a sus pasajeros atorados en túneles oscuros sin aire acondicionado en un país tropical.

5. ¿Se supone que el costo del proyecto incluye la instalación de grandes sistemas de bombeo hidráulicas? En mi última visita, noté que las calles de Sto. Dgo. tienden a inundarse bajo condiciones normales de lluvia debido a ciertos fallos en el sistema de drenaje. A menos que tengan preparaciones en lugar, mi conjetura es que después del paso del primer huracán o tormenta tropical la ciudad va a poseer el acuario sin peces más costoso del mundo.

6. No he visto ningun presupuesto o estudio sobre el caso, pero a primera vista dudo que una tarifa de RD$5-RD$10 sea lo suficiente para cubrir los gastos anuales del sistema, mucho menos para recuperar la inversión inicial de $326 millones. ¿Cuánto va a ser el subsidio anual y quién lo pagará?

7. Cual es la verdadera motivacion, aliviar el problema del transporte o establecer a Sto. Dgo. como una ciudad "a nivel mundial". Si la respuesta es la segunda, ¿cuándo por fin va a llegar el día en que se dejan atrás estos proyectos de vanidad (como el Faro A Colón) y se dedican los gobiernos en proporcionar los servicios básicos a sus ciudadanos? No es una crítica limitada a la Rep. Dom., pero hay que reconocer que la Rep. Dom. no tiene recursos para desperdiciar.

 

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